LLEGÓ DE UN MUNDO LEJANO

Llegó de un mundo lejano

buscando la primavera

llegó de un mundo lejano

y se encontró una nevera

Volvió a su mundo llorando

más allá de las estrellas

y a todos les fue explicando

que la tierra no era bella

Pseudònim: El poeta triste

AMANECÍA

Amanecía, el sol estaba ausente
en la dulce penumbra de la noche
su cuerpo junto al mío en derroche
habiéndole puesto al amor un broche

Mirándole a los ojos tan hermosos
con mi corazón brincando por el gozo
mientras el sol lucía esplendoroso
acariciaba su pelo tan sedoso

Poniendo tu mano ante mis labios
me dijiste con cariño y sin reproche
vámonos amado mío ya es la hora
porque el día ha suplantado ya a la noche

Pseudònim: El poeta triste

AL LLEGAR LA MADRUGADA

Al llegar madrugada
se le cerraron los ojos
se le cerraron los ojos
al llegar la madrugada

En su mano aquella foto
del hombre que la adoraba
que callado la miraba
con su futuro ya roto

Le llevaron los amigo
intentando consolarle
más que pueden regalarle
al que ha perdido su abrigo

Pseudònim: El poeta triste

Cuando uno de los dos da positivo

Llamó al CAP y le dijeron que tenía los síntomas. Le enviaron la baja por correo y le citaron para una radiografía. A partir de ese día dormí en la habitación de las niñas, ella tosiendo en las madrugadas aliviadas por tés de manzanillas y diálogos a distancia sobre el mal. Dormir era un eufemismo. Pasé madrugadas viendo cifras del covid19 y la obsesión de ambos por el contagio; o sea, miedo líquido al salto de una gota. La intimidad se convirtió en noches de Netflix. La plaga nos ofreció una visión aguda de la intimidad; hacer el amor era un suicidio; no obstante, el décimo día, hicimos el amor sin besarnos, tras casi dos años de vicio y labios.

Hoy espero el resultado de mi test. Ella provoca mi invidia, es asintomática.

Pseudònim: Arkolano

NO PREGUNTES POR MI TIERRA

Si vienes pidiendo guerra
no preguntes por mi tierra
no preguntes por mi tierra
si vienes pidiendo guerra

Andaluz y campechano
el de la buena cosecha
cortijero con orgullo
pues nací en un cortijo

Pero tengo el alma noble
y el acero bien templado
y yo defiendo a mi tierra
en toditos los fregaos

Si vienes pidiendo guerra
no preguntes por mi tierra
si vienes pidiendo guerra
porque saldrás trasquilao

Soy cortés y mujeriego
amante de un buen sembrao
y en los tablaos flamantes
un bailarín consumao

De mi nobleza doy arte
de mi temple buena fe
y a mi tierra andaluza
siempre dentro llevaré

Si vienes pidiendo guerra
no preguntes por mi tierra
pero si vienes en paz
te la doy todita entera

Pseudònim: El poeta triste

NOCHE SIN MEMORIA

Quiero escapar de la trágica fosa
tratando de olvidarte con el vino
pues de tanto quererte estaba ciego
por ello te recuerdo a cada instante

Cuando el miedo atenaza la sonrisa
y la noche se troca en tristes horas
el insomnio arrebata todo instante
y soñarte sin temor ya no puedo

Nunca he sido de ti, jamás el dueño
y un lamento me crece entre la espuma
el lamento del deseo irrefrenable
por fuente de angustiosas decepciones

Se pueblan de tinieblas los espacios
cruzan los vientos sin parar siquiera
y sueño por las noches que te tengo
quedándome sin nada en la mañana

Pseudònim: El poeta triste

Maria

Les gotes de pluja lliscàven pel vidre de la finestra. La Maria escoltava distreta el tic tac del rellotge de paret mentre contemplava el carrer buit i lluent i el verd intens de les fulles dels arbres, que en qüestió de quatre dies havien omplert les branques, buides en començar el confinament. Ella ja ho sabia, que li agradava estar-se a casa, tot i que de vegades li pesaven les parets i els records.

Però, ves per on, un bon dia la veïna de dalt, si, aquella que no li va agradar quan va arribar, no sap ben bé perquè, li va trucar per oferir-se “per si li cal qualsevol cosa”. Ara unes taronges, ara el pernil dolç i les pastilles, són ara com néta i àvia. Alba, vols un tros de mona? fa temps que no en feia cap…i corda i cistell, un tros de mona amb ou de xocolata fent de torna, cap dalt

Pseudònim: Elisabeth Blacksmith


Dídac

Mama!  Tots els nens són amb els seus pares perquè hi ha el virus al carrer, no s’hi val! Per què has d’anar a treballar? El pare treballa aquí a casa, és la telefeina, oi? Si Dídac, el teletreball, vol dir que pot treballar a casa i enviar la feina a l’oficina, però tu saps que jo treballo amb persones malaltes, oi que ho saps? Si….Perquè no fas un dibuix i me l’emporto? A qui voldràs que l’hi doni? Si! Ara el faig mama, li podràs donar a aquell senyor que no pot veure els seus néts? D’acord, l’hi donaré a l’Isidre, però saps què? Ara a l’hospital tenim tauletes i l’Isidre i altres persones poden veure la seva família, igual que nosaltres fem amb els avis cada dia, què et sembla? Qué bé! Doncs em dibuixo jo perquè em conegui i l’hi posaré flors, i cors, i un arc de San  Martí. Li agradarà molt, Dídac.

Pseudònim: Elisabeth Blacksmith

Tan simples como un lápiz

Si, efectivamente nuestro sanitarios son así, simples. Pueden hacer grandes cosas, formando un gran equipo, con una fuerza de voluntad para cuidarnos y salvarnos. De vez en cuando, se enfrentan a situaciones límite, que les obliga a poner su salud en riesgo durante turnos interminables de trabajo. Eso hace que sufran, pero al final, están más afilados, como el lápiz cuando le sacas punta. Sus emociones, no hay goma que las borre: lloros y alegrías se entremezclan en cada guardia. Pero ellos siguen, siempre están ahí, como un lápiz en el estuche escolar. Lo que realmente importa no es su forma, sino lo que hay dentro, porque ya sea el grafito del lápiz o la humanidad de los sanitarios dejan una marca. 

Gracias médicos, enfermeras, camilleros y profesionales del ámbito sanitario que estáis en primera línea, haciendo frente a este trazo, que sí, juntos lograremos el antídoto para borrarlo. 

Pseudònim: Naranja


CAE LA TARDE

Cae la tarde en la nevada colina

donde un árbol apenas se sostiene

un pájaro en sus ramas llora y trina

por aquel viejo amigo que no se tiene

El roble centenario lo mira con tristeza

sabiendo que poca vida aún contiene

y el triste pajarillo le canta su grandeza

a aquel árbol que mucha historia tiene

Poco a poco el roble va cayendo hacia tierra

y una última mirada le echa al pajarillo

el pajarillo en su locura a sus ramas se aferra

y cierra sus ojos que se quedan sin brillo.

Pseudònim: El poeta triste