ADIÓS

Mil veces que yo viviera

mil veces te la ofreciera

pues he de morir de males

al amar sin ya teneros

Mil tinieblas, cruzaron ya

por de mi alma , los puertos

y una canción se cantara

a la que tanto adorara


Por ser el bien de mi vida

en mis noches gran desvelo

he de correr este velo

de un adiós ya presentado

Pseudònim: El poeta triste

BRONCA SIN SALSA

Dime tu gañan que te has creído
qué horas son estas de llegar
tú te llegas cuando quieres
y yo tengo que esperar

Supongo que tienes pareja
y se queda en el portal
a la próxima te encierro
y no saldrás nunca más

Más y más enfurecida
sin saber lo que gritaba
y el gato en un rincón
se la miraba y callaba

Pues en su corazoncito
sabía cuánto lo amaba
y un besito con su hocico
en la pierna que le daba.

Pseudònim: El poeta triste

BALA PERDIDA

Puedo ser bala perdida, un truhan o un mujeriego
yo disfruto del amor, donde quiero y cuando puedo
las mujeres se me rifan, porque soy aventurero
en sus bocas yo les pongo, un cariño y un te quiero

Nada temo en esta vida, soy amigo de la muerte
pues cabalgo con el sol, y me acuesto con la noche
a nadie nunca le temo, ni maldigo de mi suerte
los maridos me respetan, a caballo o en un coche

Mil amores se quedaron, en los pueblos que he pasado
suspirando mis caricias, esperando que yo vuelva
más el mundo es enorme, y su espera será vana
mientras hayan mujeres, que mis problemas resuelvan

Pseudònim: El poeta triste

3 de maig últim dia per enviar microrelats

Sortosament sembla que el desconfinament és una realitat, motiu pel qual des de l’organització del concurs de microrelats s’ha posat data de finalització de termini per enviar microrelats.

Moltes gràcies per l’alta participació en aquesta edició tan especial! Properament es publicaran les dates per conèixer el veredicte del jurat.

La llavor

Encara recordo el dia en que vaig posar una petita llavor entre les mans de la meva néta. La lluentor dels seus ulls al observar aquella petita piga entre les seves manetes, feia somriure a qui la mirés. Li encantava passar hores i hores al jardí de casa meva observant el tros de terra on havíem plantat la llavor. Jo li deia que si la mirava tant, la llavor no creixeria de la vergonya. Però ella sempre ho negava dient que només li feia companya perquè no és sentis sola.
El temps va passant i la llavor va creixent junt amb la meva néta. Mentre elles dues creixen, jo vaig envellint. Però no em preocupa envellir, perquè sé que quan jo no hi sigui, la petita llavor que nosaltres cuidem amb tant d’amor, s’haurà convertit en un gran i fort arbre capaç d’abraçar-la per mi.

Pseudònim: Yuki Dragon

El Firmamento

Qué bonito el firmamento
cuando te tengo a mi lado
y que hermoso mi momento
porque estoy enamorado

Tu eres mi musa más bella
en tu cuerpo yo me pierdo
pues me enseñas las estrellas
con los besos que me has dado

Pseudònim: El poeta triste

ADIOS CAMISA

Vuela libre la camisa
perseguida por su dueño
pues un viento inoportuno
se la llevó como un sueño

Se va elevando despacio
rumbo al azul de los cielos
el hombre triste mirando
pues no detiene sus vuelos

Una paloma al pasar
un recado le ha soltado
y una manchita pequeña
en su cara se ha quedado

Adiós camisa querida
ya no he de volverte a ver
y a ti maldita paloma
ojalá te pudiera coger

Pseudònim: El poeta triste

Mi Ayer

Puse la frente entre las olas profundas
y en el ciernes de la tarde que llegaba
hora de infortunio y desamores
en la corriente del manantial encadenado

Quién guarda sin puñal las horas tristes
aquellas que han causado desamores
o a la muerte que llega entre dos olas
en la triste mortaja de la vida

Y no encontré en la herida sino una racha fría
llena de ásperos muros poblados de miedo
levanté mi copa brindando a la vida
a esa que tan mal se portó conmigo

Pseudònim: El poeta triste

El regreso

Fueron tantos días los que habían pasado, pero allí estaba su padre había regresado, la hija lo miraba con los ojos llenos de lágrimas, su mujer apoyada en el borde de la mesa no podía hablar. Había vencido, el coronavirus no pudo con él.De repente apareció la nietecita con un juguete entre las manos, mira mamá, calló de repente al ver a su abuelo, abuelito, abuelito, y corrió a abrazarse con él. El abuelo con la sonrisa en la cara le dio la mano, su mujer, su hija, todos se fundieron en un profundo abrazo, había vencido al coronavirus, volvía de nuevo al amor de su hogar.Pero cuantos y cuantos quedaron y aún quedaran en el camino dejando tristeza y desolación detrás Y me asalta una duda terrible, se habrá hecho todo lo que se pudo o tal vez se pudo hacer algo más.

Pseudònim: El poeta triste

ERA UN POBRE POETA

Era un pobre poeta

viviendo en la soledad

la pluma era su meta

nunca arrastró maldad

Una tarde muy aciaga

el poeta dejó de escribir

tenía presta su maleta

no se pudo despedir

Ya no escribe aquel poeta

porque en la tierra no está

y una niña muy bonita

llorando por su padre va

Pseudònim: El poeta triste