Al sonar la alarma, salí instantáneamente del sueño como si llevara en vela toda la noche.
Intenté levantarme, pero la monotonía me lo impidió. Después de coger el último tren, tuve tiempo para enmascarar mi cansancio. Al llegar al cole, me senté en mi pupitre, y antes de darme cuenta volvía a sonar el despertador.
Richard waterson koke